23/09/19 Gaboto: Descubriendo nuevos lugares

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Me fascina pescar en lugares nuevos. Uno siempre suele ir a lugares conocidos donde sabe que, casi siempre, pesca bien y se siente mas seguro de saber como y con que pescar en ese lugar determinado..

Cuando voy a un nuevo lugar trato de no averiguar nada. Me gusta que me sorprenda. Conozco algunos pescadores que empiezan semanas antes a enloquecer al guía con el que van a pescar: ¿Como esta la Pesca? ¿Que señuelos están tomando? ¿Que color anda mas? ¿Como esta el agua ?… y un largo etc. Y no esta mal, sin llegar a ser cargoso (claro está). Uno quiere errar lo menos posible, mas con lo que cuesta ir a pescar hoy en día. Yo tengo la suerte de hacerlo seguido y esto de no averiguar nada es sumarle un condimento extra. Me gusta resolver la situación de pesca que se me presente con lo que tengo encima.

En esta ocasión, el lugar nuevo para mi era Puerto Gaboto, Prov. de Santa Fe, un poco mas al norte de Rosario y el guía elegido fue Cristian Fernandez de “El Penta, Pesca Rosario”. Salimos de Bs As junto a Viktor, pasamos por Rosario a buscar a Maxi (mi gran compañero en torneos de pesca con artificiales) y de ahí derecho al destino final. Llegamos como a las 7 am y “El Penta” ya tenia la lancha en el agua (un 10, lo peor es esperar a un guía, el pescador promedio trae una ansiedad marca “acme”). Cabe aclarar que tiene dos lanchas y nosotros salimos con la mas chica por la condición baja del río. Con esta embarcación puede entrar en arroyos muy bajos y cortar camino entre islas.

 

Salimos con bastante frió, unos 5º, el cielo claro y poco viento. Surcamos un arroyo hacia el Parana mayor y es ahí donde se realizaría toda la pesca. El guía nos adelanto que no estaba fácil para los señuelos, el agua se había enturbiado bastante, pescado había pero los estaban sacando con carnada. Lo importante es que estaban, después dependía de nosotros. Los escenarios son de los mas hermosos y variados como pocos: muchos palos, barrancas, correderas y bancos de Arena, de todo. Pero volviendo al principio de este relato, en cuanto a no saber nada del lugar y no averiguar el primer point era un palerio. Abro la caja de señuelos dispuesto a poner una Banana pala 1 negra (mi favorita) y escucho al guía que dice: – “Pongan algo verde con amarillo”.

Si bien no tengo la creencia de que los peces distinguen los colores, por eso no tengo gran combinación de tonalidades en los señuelos, creo firmemente en los contrastes. Suelo tener colores oscuros y colores claros pero jamas hay que desestimar lo que dice el guía, ellos están todos los días en el agua. Escudriño la caja y de ese color solo tengo uno que me había ganado en el ultimo concurso, no le había cambiado los anzuelos así que tenia los originales. De hecho no se ni que hacia en mi caja por que no tenía en mente usarlo pero lo puse. Era lo único con los colores requeridos por el guía.

Empezamos los casteos y tengo un muy firme ataque pegado al palo. Clavo, conecto y al primer salto lo despide… uhhhh, lindo igual!! Que emoción, recién empezábamos!!! Seguimos casteando otro palo y otro ataque que se me fue. Perdí la calma. Culpe a los triples, hace rato estoy pescando con simples y esto no me pasaba. Lo saco, pongo otra banana de las que uso con los simples y a seguir. Maxi salta enseguida y me dice: – “¿No lo vas a usar mas?“. Le dije: – “No, agárralo si querés!!!“. Lo agarro, le cambio los triples (uno ya se había doblado), lo puso y a los metros saco el primero. En la cara me saco unos tres pescados mas, todos con el señuelo que deseche ¿casualidad?. Uno puede ser pero ¿dos?… quizás, cuatro pescados de ninguna manera!! Ya no era ninguna casualidad, evidentemente ese color generaba el mejor contraste a como estaba el agua.

 

No hay demasiada explicación, el guía esta todo el día en el agua llevando de a tres pescadores por jornada que tiran de todo, todo el día y de ahí va sacando las conclusiones de que color, paleta y demás anda mejor para cada momento determinado, ya que cambian las condiciones constantemente. Sacamos en total unos 12 dorados y habremos tenido el doble de ataques. Los resultados fueron por igual en palos que en barrancas. Como a las 16:30 hs decidimos dar por terminada la pesca de los Tigres y fuimos en búsqueda de las Reinas de los pantanos.

Después de haber pescado dorados se renovaba el entusiasmo. Ya estábamos de nuevo como niños en “Disney”. Cristian se acerco a una costa, señalo una laguna adentro de un campo y pareció el desembarco en “Normandia”. Saltamos de la lancha en marcha con todo el armamento encima. El terreno estaba muy fangoso por lo que nos obligo a dejar el calzado y a sacar todas las energías para moverse en ese entorno. Empezamos los casteos y nada, para colmo estaba muy bajo y muy difícil de adentrarse mas. Yo iba primero y alerto a los demás que no avanzaran, no era el lugar indicado. Mientras retrocedía, Víctor y Maxi recorrían con la vista toda la laguna. Hacia el fondo ven explosiones de agua, era bastante lejos, el terreno era hostil y nosotros en patas.Obviamente decidimos ir!!

Por la orilla era muy fangoso, muy difícil y lento de caminar pero suave para los pies. Arriba del campo era firme y se podía hacer mas rápida la caminata pero estaba lleno de espinas, ortigas y demás elementos filosos para nuestros pies. Al ritmo de lo que parecía una especie de baile Africano (íbamos a los saltos por los pinchazos), llegamos a la zona. Al acercarnos a la orilla se produce una estampida con revoltijo de agua sin igual, observo y veo grandes manchas oscuras que se movían. Decidí empezar con una goma montada sobre un offset lastrado. La tire lo mas suave hacia las manchas y se espantaban. Mientras recogía el artificial suavemente podía sentir como iba golpeando peces. Hasta que los veo y mi temor se hizo real: eran Sábalos.

No obstante el lugar era optimo y seguimos en la búsqueda hasta que Maxi clava la primera, casi al instante clavo Yo y Víctor igual. Evidentemente entre los Sábalos también estaban ellas. Después de ese triplete se suscito la locura, era casi tiro a tiro. Después de mis dos primeras capturas saque la goma y fui directo a superficie. Si bien estaban un poco erráticas nada se compara a los ataques en superficie, fue un delirio. Siempre en arranque de temporada cuando están lentas y erráticas para superficie suelo bajar la velocidad de acción de los señuelos, hacer pausas dejándolo en el lugar y moviendolo apenas para generar un ataque que sea mas efectivo, pero acá hice todo lo contrario. Tiraba lejos a unos 25 m y lo venia traccionando a velocidad normal y no las esperaba, la que lo agarraba lo agarraba y si no volvía a tirar.

Era un espectáculo de tarascones, saltos y coletazos pocas veces visto y vivido. Con varios ejemplares superando los 3 kg fue todo un sueño. Un sueño del cual despertamos rápido por los gritos del “Penta” diciendo que ya teníamos que salir y rápido. No lo podía creer, eran solo las 18hs pero la guardería cerraba a las 19 hs, todavía horario de Invierno. Teníamos una hora de navegación, estábamos muy justos, fue la hora y media de pesca mas intensas que recuerde. En el regreso disfrutamos de unos mates recién preparados por el guía admirando el paisaje y masajeandome el brazo derecho que estaba al borde del calambre de tanto cañar, así terminamos este grandioso día de pesca !!!!!

Gracias Cristian por la guiada, Maxi y Víctor por ser excelentes compañía para la pesca. A las empresas que me brindas sus productos para esta actividad: Tsk Tsurikobo ( Accesorios varios), BigFish (indumentaria), TECH TACKLE (Cañas , Reeles y más), VML – Animal Lures (Señuelos) y Payo Argentina (Señuelos y más).
Gentileza de Walter Gastaldi

Sobre el Autor

Walter Gastaldi

Con la pesca metida en cada célula, prácticamente nací con una caña en la mano, mi Abuelo y mi Padre fueron empleados en la AAP y crecí ahí. Me gusta compartir y guardar todas las salidas de pesca deportiva , con datos de la actividad y resultados que le sean útiles a todos los aficionados !

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