22/07/19 Matungazos del Rio de la Plata

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Es de público conocimiento que en el Rio de la Plata habitan pejerreyes mas que bondadosos en su tamaño, a veces muy lejos, otras mas cerca pero la realidad es que hay que navegar para dar con ellos…

Así fue que el día Viernes recibí la invitación de Nico Quinn, un amigo y guía en el Riopla. El mensaje era claro: – Amigo, armamos y salimos. Nos vemos mañana en la marina a las 7 ¿Podes?. Se sumaron Gastón, Hernan y quiza Leo. A las 6.50hs llegaba para levantar a Hernan. Un auto hacia seña de luces atrás, eran Nico y Gaston. Fuimos todos juntos en la trafic. El trayecto hasta la marina fue la previa de un día genial, no faltaron las anécdotas de pesca, mate y risas.

Siendo las 8 am ya estábamos en prefectura esperando que abran puerto por la niebla. Lógicamente el anafe calentó una vez mas el agua y los mates volvieron a circular en el tracker. El VHF alcahueteaba un Valentina a Monte para dar rol de embarque, adelante valentina….. era hora de guardar todo y emponcharse para navegar. El frío nos abrazaba y se resistía, aunque febo prometía que en breve seria él quien nos acariciara.

Navegamos unos 40 minutos, aproximadamente, hasta que Nico dijo: – Vamos arriba. Acomodó la embarcación mientras armábamos todo: las capas al agua y bolsas de mojarra abiertas. Allá empezaban a salir de a poquito los tríos de boyas y, en el caso de los muchachos, las bigoteras guiaban. Yo me jugué a la tradicional de tres boyas y sin trampa. Me gusta armar las líneas así, tratando de tener el mayor contacto posible entre la linea, el pique y Yo. Muchos me han dicho que en el Riopla hay que armar las lineas con trampa y bigotera, pero soy terco y sigo pescando como aprendí de chico, lo mas sensible posible.

 

A los 10 minutos fue Gastón quien sorprendió con el primero, un tronco tremendo que subimos con ayuda del copo para no perderlo ya que corría para las anclas y se veía medio prendido del labio. Al ratito Leo sumaba el primero. Lo seguíamos Nico, Yo y Hernan. Todos habíamos subido el primer matungo. Sabíamos que estábamos con el río en su tramo final de bajante y que empezaba a crecer, pero sin viento y nublado. Empezamos a buscar un poco donde el agua, al menos, tenia un poco de movimiento. Ahí agarramos una pasada espectacular, fueron 7 pescados tremendos, uno atrás del otro que cambiaron la calma de la jornada por una dosis de adrenalina.

Ya alrededor de las 12 del mediodía se escucho un “tac tac tac….” de Gaston cortando cebolla, morrón y sacando una bolsa con bifes. Reparo contra la borda del tracker, anafe, disco, aceite y ya chillaban las verduras. Al ratito se sumaron al baile los bifes y el carnaval carioca lo cerraron los panes. Tremendos sanguches a bordo junto al sol que pedía estar ahí y nos hacia olvidar el frío. Entre sanguche y reel los recibíamos en la lancha.

Así transcurrió el día, 20 pescados entre los 900 gramos y 1.200 kgs. Rio difícil, cambiante, sin viento, frío, nublado pero con toda la camaradería a bordo lo llevamos mas que bien. Utilizamos equipos con cañas entre 3.90 y 4 metros con reel Frontales y rotativos lowprofile con multifilamento. Las lineas sobre una madre del 0.40 con tres boyas y algunos anexando bigotera, usando bajadas entre 0.10 y 0.40 cm encarnando con mojarra viva

Gentileza de Martin Docampo de 100% Pesca

Sobre el Autor

Martin Docampo

Un pequeño gran espacio para compartir mis experiencias con los apasionados por la pesca deportiva.

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