14/03/18 A veces en el lugar menos pensado tenes tu premio

0

El día Sábado 10 am salimos – tempranito – en busca de las tarus, la cita era en nuestro querido Arroyo de la Cruz, a unos 2 km de su cruce con la ruta 8…

La situación es dramática en cuanto a la sequía. Si bien el arroyo tiene agua de vertiente en su cauce, nunca lo vi con tan poca agua. Arrancamos tempranito, a las 7 estábamos entrando al campo. Lo primero que notamos es que hay mucha vegetación producto de la poca agua, mucha cola de zorro y lentejas. Ni bien llegamos la detonación producto de pisar un simple palito a unos metros de la costa hizo que se muevan los “yuyos”, seguramente de las tarus que se encontraban allí cobijadas.

Desde ese momento pensamos que íbamos a tener, al menos, una jornada aceptable. Les digo que probamos con todo!!! Le tiramos con DE TODO! Obtuvimos varios ataques fallidos pero muy fallidos, no había forma de que tomen el engaño. Ya eran las 12 y hasta las 13 tenía otorgado el famoso “permiso de pesca” que se obtiene en la casa. En mi caso se canjea por matrimillas que acumulo realizando actos del rubro limpieza, cocina, etc. La situación era de desesperanza absoluta.

 

Ya a las 12.30hs, caminé unos metros a un lugar en el cual había visto mucho movimiento pero no obtuve respuestas. Fui secundado por Mariano y Waldo, quienes le pusieron garra al igual que Yo en todo momento. “Probamos unos tiritos acá y nos vamos” le dije al equipo, la esperanza es lo último que se pierde y como buen anfitrión me gusta que pesquemos todos. Cada uno tomó su lugar. Empiezo a buscar la gloria sobre la densa cola de zorro desde una posición muy incómoda: desde adentro de un juncal. Tiro tras tiro ya era desesperante! Jajajaj. Era como una carrera.

Mil veces he vuelto después de hacer sapo, pero viendo que estaban era una posibilidad que no aceptaba. Ya con la vuelta casi definida y con la resignación sobre el lomo por ahí una se le anima a la goma y le pega un tarascon!!! Errado , me corta la goma del pescadito justo después del anzuelo. Tenía uno más de color verde claro con mucha brillantina. Lo armo y el la segunda pasada, casi llegando a la costa, una taru de no mas de 500 gr hizo que valiera la pena toda una jornada de pesca. El mensaje es: Nunca dejar de intentar y a veces en el lugar menos pensado tenes tu premio. Definitivamente somos mas seguidores que perro de sulqui!

Abrazo para todos y buenas pescas!
Gentileza de ‎Christian Andrés López 

Leave A Reply