11/09/19 La pesca a veces es completamente imprevisible

0

Hay momentos en los que todo parece favorable para tener un buen día de pesca pero al final los resultados no son los esperados, y otros en los que aunque las previsiones no son demasiado esperanzadoras, vuelves a casa con una sonrisa de oreja a oreja…

Esta crónica es un claro ejemplo del segundo caso. Un día en el que empezábamos con unas previsiones muy bajas pero que la suma de varios factores (la información obtenida durante los entrenamientos previos, la calma y también, por qué no decirlo, la suerte que siempre ayuda) hicieron que se convirtiera en una jornada llena de grandes momentos y un muy buen número de capturas.

En esta ocasión Laurent volvía a pescar a nuestro lado pero esta vez venía acompañado por Sylvain y su novia. La idea con la que planteamos esta salida era pasar un día de campo y relax sin importar en exceso los resultados en cuanto a peces se refiere pero estando en el agua siempre hay opciones de que “algo” pueda suceder e íbamos a intentarlo.

En las dos primeras horas habíamos logrado subir al barco dos peces y lo mejor es que se habían estrenado los principiantes, una lucioperca para Sylvain y un lucio muy meritorio para su chica. Simplemente con eso más de uno habríamos firmado sabiendo cómo estaba de difícil el embalse, pero una vez liberada la presión seguimos tocando -con calma- diferentes puntos, que por unas razones u otras tenía marcados para el día de hoy.

 

En uno de ellos empezamos a ver algo distinto. Había más peces y, de vez en cuando se producían ataques en superficie. Empezamos a peinar a conciencia ese tramo y pronto nos dimos cuenta que algo había cambiado. Pronto empezaron las picadas, algunas se materializaban y otras se fallaban pero de manera regular las carreras se sucedían y los que sujetaban las cañas empezaban a disfrutar como enanos. El pico de actividad empezó a decaer pero con lo que habíamos tenido ya era más que suficiente. Era un buen momento para hacer una parada para comer. Un montón de productos salieron de los tambuchos. Vino rosado para acompañar y la comilona ya estaba en marcha. No sé qué tendrá el campo que todo lo que te metes para el cuerpo siempre sabe mucho mejor que en cualquier otro lado.

Después de tres horas totalmente improductivas, habiendo tocado diferentes puntos sin resultado alguno, teníamos una última hora y media para intentar acabar con buen sabor de boca. Nos desplazamos a otra zona y esta vez sí volvimos a ver indicios de que en la zona podía haber cierta actividad. De nuevo las picadas y las batallas de barbos, luciopercas y algún lucio entre medias se empezaron a suceder. Con ellas también las risas y las emociones empezaron a llenarlo todo.

Nunca debemos olvidar que a pesar de que en principio todo parezca estar en contra, hay que estar en el agua para que todo cambie de color. No suele ser la tónica general, pero cuando sucede, lo saboreas mil veces más.

Sin apenas darnos cuenta el día ya finalizaba. Una jornada inesperada pero que a la postre resultó ser muy divertida y que nos deparó mucha más acción de la que podíamos imaginar en el mejor de los casos. Sylvain y su novia pudieron hacerse con sus primeros peces y creo que entendieron el porqué de nuestra locura por la pesca, Laurent alucinó y se la gozó a partes iguales con la potencia que tienen los barbos y de la que tanto le había hablado.

Por mi parte encantado por verles disfrutar tanto y porque todo saliera así de bien. Jornada al aire libre espectacular, gran compañía y además los peces pusieron la guinda a otro día para enmarcar.
Gentileza de BO Fishing – Guia de Pesca

Sobre el Autor

Senti La Pesca

El Portal Que Trae Pique | Toda la info que el pescador necesita para armar su salida de pesca: Notas, Noticias, Relevamiento, El Pique de la Semana, Comercios, etc. Contacto: info@sentilapesca.com.ar.

Dejar un comentario