01/03/18 Gran experiencia en Colombia

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Partimos de Ezeiza con destino final Colombia, en busca de los tucunares – o parones como ellos le llaman – más grandes del momento….

Previa noche en Hotel de Bogota partimos en un jet hacia puerto Inirida, tuvimos una hora de vuelo aproximadamente. Allí nos espera Cristian Vanegas – operador y organizador de está pesca -. Pasamos una noche cómoda en la posada de Inirida para al otro día a las 6 am embarcarnos en una lancha rápida e ir a pescar.

Tras navegar por 2 horas las aguas del río Orinoco, que nos dejaría en la boca del río Mataven, llegamos a donde nos esperaban las 5 canoas para armar los grupos de a 2 pescadores por embarcación. Ya con los motoristas y miembros de la comunidad india Piaroa, son los únicos que pescan en este hermoso y virgen río que es el Mataven, comenzamos a navegar unas 7 horas más de canoa para así llegar nuestro campamento en medio de una selva virgen, el lugar más salvaje que me ha tocado ver y pescar.

 

El campamento completísimo, cuenta con carpas individuales, catres con colchón, luz, toma corrientes para cargar celulares, cámaras, etc…. servicio de lavandería, baño químico, carpa comedor con chef y cocineras, un carpero que limpia todos los días nuestras carpas como también ordena todo, etc. El servicio es de primera teniendo en cuenta que estamos en el medio de la selva. Ahora a lo que fuimos: La pesca.

Una vez instalados y previa reunión nocturna donde se arman equipos, aconsejan señuelos y se hacen nudos especiales del multi al fluorocarbon, nos esperaban 6 días seguidos de pesca completa. Desayunaba bien temprano a las 6 am y ya nos embarcábamos hasta las 18hs. El desgaste se siente pero lo aplaca la adrenalina de estar y pescar en un lugar único en el que no vez otra embarcación que no es la de tus compañeros. ¿El río? Es virgen, de agua clara y con unos peces brutales.

 

En Mataven están los mejores pavones o tucunares del mundo, todos los días tenes la posibilidad de sacar de 2 a 5 tucunares de entre 15 y 23 libras ¿y lo mejor? es que por momentos la pesca se complica, hay que probar y cambiar señuelos como nuestro tiros, entre otras cuestiones… lo que más le gusta al verdadero pescador!!! En lo personal lo que más rindió fueron los paseantes, los inna 140 color metalizado y los gliddin de Rapala.

También hubo momentos en que sacamos grandes bestias con jigg ya que los grandes se reposan en el fondo de las grandes lagunas. El último día se lo dedique exclusivo a la pesca con mosca logrando más de 20 capturas de todos tamaños además de una bestia de 20 libras que jamás olvidaré. Utilice una caña de acción 9 con línea de hundimiento y moscas de colores variados. Para resumir, la pesca y la experiencia es inigualable ademas del servicio que es de primera, uno vuelve sólo con ganas de regresar. Un pescador no debe morirse sin pescar el Mataven !!

Gentileza de Lucio Esteberena | Nota publicada en la Revista Online Nº 56 #SENTILAPESCA de Marzo

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